Teresa Rondón-Rota: Una gran científica aficionada a la buena música

Nuestra Sociedad Guiseppe Verdi recibió con satisfacción y orgullo un importante donativo, de libros, música y vídeos que pertenecieron a la reconocida científica venezolana Teresa Rondón-Rota, quien fue una gran aficionada a la ópera.

La cesión del valioso material nos vino de parte de su hermana Luisa Rondón, con quien estamos profundamente agradecidos. Su gesto nos incentiva a seguir con nuestro propósito de brindar apoyo a institutos de educación de música lírica y conservatorios de Venezuela, así como promocionar la música académica y especialmente la vida y obra del gran compositor italiano Giuseppe Verdi.
Este aporte a nuestra sociedad beneficiará a quienes realmente lo necesiten, con lo cual honraremos la memoria de Teresa Rondón-Rota como aficionada a la buena música y particularmente a la ópera lírica.
Hemos recibido libros y libretos de ópera, partituras, CD´s de ópera de Verdi, Giacomo Puccini y María Callas, entre otros; cassettes, libros sobre Verdi y Callas, así como del Teatro Metropolitano de la Opera de Nueva York (The Met).
“Pensé que debía donar muchos libros a alguien que los apreciara… y creo que estarán en las mejores manos porque son gente joven y seria que les gusta la ópera y aman a Verdi, que es lo más importante”, dijo Luisa Rondón, al referirse a nuestra sociedad. Ella nos contactó a través de Facebook.

 

Atraída por la buena música

Teresa Rondón-Rota (1926-2007) es recordada dentro y fuera de Venezuela como una de las más grandes científicas del país, pero poco se sabe sobre su atracción por la buena música y particularmente por la ópera lírica; sin embargo, por medio de su hermana Luisa Rodón hemos podido conocer este fascinante aspecto de su vida.
La científica heredó de su abuelo paterno, Ettore Tarchetti, ese amor por la música. Él reunía a sus nietos mayores los domingos para escuchar discos de ópera. “Fue Teresa la única que cultivó este amor por la ópera italiana; y en los Estados Unidos (donde vivió por muchos años) iba religiosamente a la ópera, en Nueva York y Boston. Tengo álbumes de fotos de cantantes de ópera dedicadas a ella”, agrega Luisa.
Teresa amaba la ópera verdiana, también a Puccini y otros compositores, pero su preferido era Giuseppe Verdi. Igualmente era gran admiradora de María Callas, de allí que se encuentren tantos libros sobre esta soprano griega en la donación.
Después de formar un equipo importante de investigadores, la científica se retiró para hacer lo que había deseado toda su vida: Viajar por el mundo a escuchar ópera. Así lo hizo durante casi 20 años.
Teresa además Perteneció a sociedades internacionales de música; y aquí en Venezuela estuvo en los “27 de Verdi “, donde le correspondía la ópera Luisa Miller.
En sus últimos años de vida también se dedicó a estudiar y escuchar la música de Richard Wagner, sobre quien escribió un libro, pero lamentablemente no llegó a verlo publicado porque estuvo listo a los 8 días de su fallecimiento, que fue el 8 de marzo de 2007.
La obra fue editada en Estados Unidos, en inglés. “Ese día cuando llegó el libro fue el momento en que yo me di cuenta que mi hermana había fallecido. Fue muy fuerte”, expresó Luisa.

Una gran científica

Luego de graduarse de bachiller en Caracas, en 1946, Teresa Rondón-Rota obtuvo una beca para estudiar en Estados Unidos, donde vivió durante 40 años y se casó con Gian Carlo Rota, un eminente matemático del Instituto de Tecnología de Massachusetts (IMT).
En su regreso a Venezuela, creó el Laboratorio de SIDA y Hepatitis en el Instituto Nacional de Higiene “Rafael Rangel”, en 1988. Antes, en Estados Unidos, entre 1978 y 1988, desempeñó el cargo de Investigador Senior en la Unidad de Enfermedades Infecciosas del HGM, en Boston.
Ella también fue técnico en Virología en la Universidad de Yale, técnico en cultivo de órganos en el Smith College y en el Albert Einstein College of Medicine, entre 1954 y 1957. Entre 1957 y 1978 ocupó diferentes cargos como asistente de investigación en Microbiología y Genética en la Escuela de Salud Pública de Harvard y en el Colegio de Medicina Albert Einstein de Nueva York.
Su producción científica está resumida en sus más de 35 publicaciones y 16 resúmenes o avances, en prestigiosas revistas internacionales, todas ellas en el campo de la Microbiología.